Respirar tu Espíritu es nuestro sueño y vida
Oración de acción de gracias de la HOAC leída en la eucaristía Acción Católica del 15/06/2014 En este mundo que sufre más que nunca, respirar tu Espíritu es nuestro sueño y vida. En esta sociedad tan contaminada por tanta desigualdad y farsa, que sufre plagas endémicas y en que las heridas no cicatrizan porque, para algunos, son fuente de riqueza … Respirar tu Espíritu es nuestro sueño y vida. En nuestra Iglesia, que ha perdido ternura y gracia y que anda triste, dentro de la queja y desorientada… Respirar tu Espíritu es nuestro sueño y vida. En esta cultura con tantas palabras vacías y engañosas Y decisiones manipuladas y egoístas, en que se ha enterrado la utopía y suena tan mal la pobreza, la renuncia y la solidaridad… Respirar tu Espíritu es nuestro sueño y vida. Respirar tu Espíritu es nuestro sueño y vida, ya que necesitamos aire fresco y bueno para continuar caminando contigo y vivir bajo tu cobijo, mientras aprendemos a ser hermanas e hijas aquí donde estamos. ¡Salgamos a vivir! A encontrarnos con quienes andan, a disfrutar en compañía, compartiendo proyectos. Salgamos a vivir aunque la lucha sea dura y el camino estrecho y largo, aunque nos rodee la duda y el fracaso, y la muerte nos amenace a cada paso. Es la hora de afrontar la vida en el prójimo, en nuestros barrios, en aquellos espacios de reivindicación donde se visibilizan las necesidades y carencias de nuestra gente… paro trabajo digno sanidad vivienda enseñanza servicios públicos… justicia social paz ¡Salgamos a vivir! Llevando en nuestras entrañas la promesa de que un día nos hicieron los cielos nuevos y la Tierra nueva. Y sembrémosla ya a nuestro paso. ¡Salgamos a vivir! A empujar la vida hasta lo eterno, procurar que nada permanezca en el olvido. A vivir como hermanas e hijas porque Tú estás siempre en medio. Salgamos a vivir y amar ¡Y a encontrarnos contigo!
Oración para una mujer
But I must explain to you how all this mistaken idea of denouncing pleasure and praising pain was born and I will give you a complete account of the system, and expound the actual teachings of the great explorer of the truth, the master-builder of human happiness. No one rejects, dislikes, or avoids pleasure itself, because it is pleasure, but because those who do not know how to pursue pleasure rationally encounter consequences that are extremely painful. Nor again is there anyone who loves or pursues or desires to obtain pain of itself, because it is pain, but because occasionally circumstances occur in which toil and pain can procure him some great pleasure. To take a trivial example, which of us ever undertakes laborious physical exercise, except to obtain some advantage from it? But who has any right to find fault with a man who chooses to enjoy a pleasure that has no annoying consequences, or one who avoids a pain that produces no resultant pleasure?