Inspirándose en como el obispo de Roma se acerca a los pobres y los abraza, Víctor Codina, destaca: "no basta el abrazo litúrgico de la paz en la eucaristía, hay que salir a la calle y abrazar al pobre, al enfermo, a la mujer abandonada, al anciano desamparado, al privado de libertad". Puedes leer el artículo en el enlace.

¿Os imagináis por un momento, una concentración de hombres reivindicando la igualdad salarial con sus...




