Este año la Jornada de Formación diocesana se hizo en la iglesia de la Balconada de Manresa. El 7 de marzo la mayoría de militantes de los tres grupos diocesanos, así como alguna persona no vinculada al movimiento, asistimos a una Jornada impregnada de esperanza. Para empezar nuestro consiliario general, el Pratso, hizo la plegaria bajo el hilo del optimismo, con dos textos de Francesc Torralba y de Charles Péguy.
La ponencia fue a cargo del geógrafo, miembro de Cáritas y exsindicalista metalúrgico manresano, Rufí Cerdán, bajo el título “Militancia cristiana frente a la descomposición eco-social y política”.
A partir de unas preguntas relacionadas con los derechos laborales, la distribución de la riqueza, la vivienda, el medio ambiente o los derechos sociales, profundizamos con un largo debate de las problemáticas actuales, del cambio en los derechos desde la II Guerra Mundial hasta el día de hoy, la desigualdad laboral, social y habitacional que está presente en la sociedad.
La hora de los cafés, coca y galletas llegó y las fuerzas las cargamos para la segunda parte de la Jornada, en la cual el ponente nos hizo reflexionar con dos encíclicas, la Laudato si’, que aborda más la crisis ecológica, del papa Francisco y la Dilexi te, que aborda más la pobreza, del papa León XIV. La complementariedad de las dos encíclicas nos hace entender un mundo postcapitalista que la concentración del capital, la destrucción de puestos de trabajo, ecosistemas y de escudos sociales está muy presente, pero con la verdad que el lugar de privilegio para vivir el evangelio es el de los pobres. Se destacó que todavía hay escenarios de resistencia comunitaria, como la de parte de la población de Minneapolis frente a la policía de fronteras del ICE y tantos otros.
El camino a seguir es el de la transición ecosocial, batallas sociales para seguir luchando como la del feminismo, estar junto a los marginados y que se tiene que trabajar con instituciones locales para conseguir transformaciones sociales. Fe ante el futuro que impregnó toda la Jornada, que tiene que ser activa y por último una reflexión sobre el Apocalipsis, que no es el final, sino la purificación necesaria para una nueva creación.
Después de la ponencia de Rufí Cerdán y de un coloquio nos despedimos, no sin entregarle al ponente como gratitud, el último libro de Torralba “Anatomía de la esperanza”, esperanza que rodeó toda la Jornada de Formación de la diócesis de Vic.




