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Servir al movimiento

Octubre 16/Jesús Jiménez/

En las siglas de nuestro movimiento tenemos la A de Acción. Seguro que todos nosotros, empapados de esta A, nos implicamos en una o más acciones cada curso, cada mes o cada semana, según las posibilidades. Las realizamos con mucha responsabilidad y dando lo mejor de nosotros mismos. Esto nos dignifica a nosotros y quizás a los demás, y nos enriquece. Este enriquecimiento es el premio obtenido, aunque no sea buscado.

Las instituciones, sindicatos, asociaciones vecinales, parroquias, etc., son beneficiadas por el trabajo voluntarioso que dedicamos y a menudo nos lo agradecen. Pero estamos tan inmersos en estos compromisos que a menudo nos olvidamos de nuestro movimiento, el cual también necesita voluntariado en su seno. Si no pensamos seriamente en dedicarle horas, podría pasar que por no tener nuestra casa ordenada llegara el momento que no pudiéramos entrar.

La organización de ACO facilita nuestro cobijo. Y puede ocurrir que, si no la cuidamos asumiendo las tareas y servicios que hay que hacer, nuestras referencias, nuestras raíces, podrían llegar a desaparecer. Y si desaparecen, la fuente de alimento que nos proporciona ACO se podría secar. Y como consecuencia, podríamos estar rechazando este don que nos regala el Espíritu Santo de entregarnos a los demás, y podríamos caer desfallecidos y dejar, entonces, de dar fruto.

Siento que Jesús nos interpela: "¡El que tenga oídos que escuche!", Mc 4, 9.



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Somos Rocío Elvira, Santi Boza (presidentes), Àngela Rodríguez (coordinadora general), Pepe Baena (consiliario general), Carme Ruiz (responsable de Iniciación, no está en la foto) y Joan Comella (responsable de Economía).

Todas y todos escribiremos periódicamente en este blog colectivo para explicar qué hacemos y qué pensamos las personas que formamos parte del Comité Permanente de ACO.

Queremos acercar la experiencia de estar al frente del movimiento el tiempo que nos habéis confiado. Os mostraremos la cocina y los fogones, lo que habitualmente no se ve.

La corresponsabilidad, la ilusión, el empaparse de todos vosotros, pero también el cansancio, la convivencia con otras responsabilidades y cómo reponer fuerzas. Todo ello, os lo iremos contando al oído.