El domingo 31 de mayo, a las 6 de la tarde, la Juventud Obrera Cristiana (JOC) y la Acción Católica Obrera (ACO) organizamos una mesa redonda con el título: “Vivienda ¿derecho o privilegio?”. Nos reunimos en la parroquia de la Santa Beatriz en el barrio Lucero, en Madrid. Ha sido nuestro gesto profético por una vivienda digna.
Fue un espacio para debatir y reflexionar, volvernos a encontrar con militantes y amigos y abierto a personas de los barrios.
Nos acompañaron como ponentes:
- Ismael, de la Asociación Vecinal de Aluche
- Eris, del Sindicato de Vivienda de Carabanchel
- Benjamín, vecino de un bloque en lucha en el barrio de Lavapies
- José Ángel, del Grupo de Investigación de Usera sobre Dinámica Urbana
- Y el testimonio de Gabi, exmilitante jocista
Se hizo un recorrido histórico sobre la problemática de la vivienda, la clase obrera siempre ha sufrido este problema. Desde los años 50 con toda la inmigración de los pueblos a las grandes ciudades, de como el régimen franquista favoreció y potenció la propiedad privada como elemento disruptor entre la clase trabajadora. Pasando por la crisis financiera del 2008 que responsabilizó a las familias del desastre “vivían por encima de sus posibilidades”, el sistema lo devora todo sin control. Llegando al momento actual en el que un derecho fundamental como es la vivienda, está supeditado a los intereses económicos de unos pocos (fondos de inversión y “grandes capitales/propietarios”), y de como han convencido a buena parte de la clase trabajadora de todo esto, debilitándola, creando división y enfrentamiento.

La mesa también tuvo el testimonio personal de Gabi, exmilitante de la JOC de Madrid. Compartió su experiencia personal durante la búsqueda de vivienda como persona migrante y racializada, situaciones de engaño y discriminación, destacando la importancia de tener una red de apoyo, en su caso amigos, para superar todo tipo de situaciones y poder seguir adelante con un proyecto vital.
Entre ponentes y las personas presentes, cerca de treinta, pudimos llegar a diferentes conclusiones:
- Exigir a nuestros gobernantes políticas de vivienda donde se ponga a la persona en el centro, como por ejemplo, restringir las viviendas turísticas, rehabilitación de viviendas, barrios con espacios públicos que impidan la gentrificación, parque público de vivienda de alquiler que no pueda pasar a propiedad, prohibición de compra a no residentes ni fondos de inversión / buitres, control de precios, intervenir el mercado de alquiler y medidas para reducir la especulación.
- La respuesta a todas estas situaciones injustas tienen que ser colectivas, individualmente no se puede hacer mucho.
- La población inmigrante es actualmente la más afectada, pero tarde o temprano los jóvenes y no jóvenes, de clase obrera, van a sufrir esta situación.
- Intentar que la población inmigrante participe en las movilizaciones y respuestas colectivas que surjan.





