El sábado 27 de junio la zona del Vallès Oriental celebramos la asamblea de final de curso con la asistencia de dieciséis personas.
Empezamos el encuentro con un canto seguido de la lectura compartida de un fragmento de la carta a los corintios (1Co 12,12-26):
El Cristo es como el cuerpo humano, que es uno, aunque tenga muchos miembros: todos los miembros, ni que sean muchos, forman un solo cuerpo (…) Que todos los miembros tengan la misma solicitud los unos por los otros. Por eso, cuando un miembro sufre, todos los otros sufren con él, y cuando un miembro es honorado, todos los otros se alegran con él.
A medida que íbamos proclamando este texto, íbamos construyendo una red con un ovillo de lana, de forma que simbólicamente todos quedábamos unidos entre nosotros y con Cristo.
Seguidamente celebramos la asamblea en la que todos los asistentes participamos activamente. Hay que decir que las últimas semanas los grupos habían tenido la oportunidad de prepararla. A pesar de que el orden del día era muy amplio, pudimos tratar todos los temas previstos, incluyendo un breve descanso a media mañana.
Empezamos poniendo en común brevemente la vida de los grupos y a continuación hicimos una valoración del trabajo por comisiones. Con el fin de dar protagonismo al conjunto de militantes de la zona, el curso 2025-26 se han encargado de preparar los encuentros de Navidad y Cuaresma, así como de dos actos del encuentro de Semana Santa tres pequeñas comisiones de trabajo formadas por militantes voluntarios. También se formó una comisión para tratar varios temas organizativos y hacer propuestas para la dinamización de la zona. Todo esto, coordinado con el Comité de zona. Hemos compartido la experiencia y se ha valorado positivamente.
En cuanto a la Iniciación, celebramos que, después de haber hablado en los grupos de RdV, se ha creado una pequeña comisión que se ocupará de la dinamización de esta responsabilidad que es de todos.
Otros temas tratados han sido la economía y la comunicación y los relevos de responsabilidades de los grupos de RdV.
Finalmente, hemos compartido varias sugerencias sobre posibles acciones colectivas, así como propuestas para favorecer la convivencia y el conocimiento mutuo entre los diversos grupos.
Después de la asamblea, unos cuántos nos pudimos quedar a comer juntos y vivimos una sobremesa muy provechosa para conocernos más hablando de cómo estamos y de cómo vivimos el día a día.
Damos gracias a Dios por este encuentro, en el que también hemos tenido presentes a los que no han podido asistir, pues todos formamos desde ACO una comunidad, tal como hemos experimentado en la plegaria inicial. Esperamos que haya sido muy provechosa y dé un nuevo impulso a ACO del Vallès Oriental para renovar el llamamiento de Jesucristo para vivir su amor y así poder anunciarlo a nuestros hermanos del mundo del trabajo.





