Los colectivos y delegaciones que firmamos este manifiesto, que trabajamos para llevar el mensaje deJesucristo en el mundo obrero, creemos que todavía hay que unir esfuerzos, desde la solidaridad, para lograr justicia en la dignidad y la igualdad de derechos entre mujeres y hombres. Por eso proponemos este decálogo de buenas prácticas para transformar la situación actual.